La 56ª edición del Foro Económico Mundial (WEF) concluyó tras varios días de sesiones que reunieron a jefes de estado, ejecutivos de empresas globales, expertos en tecnología y representantes de la sociedad civil para debatir cómo enfrentar los principales desafíos del 2026 en un mundo cada vez más interconectado pero dividido.
Entre los temas centrales estuvo la cooperación internacional en tiempos de tensiones geopolíticas, especialmente en temas como comercio, innovación tecnológica, cambio climático y equidad social. El Foro destacó cinco prioridades clave: cómo cooperar en un mundo más contestado; desbloquear nuevas fuentes de crecimiento; invertir en las personas; implementar innovación de manera responsable; y construir prosperidad dentro de límites ambientales.
La reunión también fue escenario de importantes anuncios diplomáticos y económicos, aunque no exenta de controversias. Se reportaron tensiones sobre cuestiones de control geopolítico, como la presencia de líderes globales y la exclusión de algunos representantes debido a conflictos actuales que afectan regiones como Oriente Medio y el Ártico.
Líderes de varios países coincidieron en la importancia de mantener las alianzas globales y reforzar los mecanismos multilaterales para abordar desafíos sistémicos, particularmente en el terreno de la tecnología, seguridad alimentaria y crisis climática. El Foro también subrayó la necesidad de políticas inclusivas que reduzcan las desigualdades y generen crecimiento sostenible a largo plazo.
Aunque el WEF concluyó oficialmente, las conversaciones y compromisos surgidos allí se consideran influyentes en las políticas económicas y estratégicas de muchas naciones en los próximos meses, reflejando un intento por balancear alianzas globales frente a tensiones y riesgos crecientes.