28 de enero de 2026 — Melbourne, Australia — El Australian Open 2026, el primer Grand Slam del circuito profesional de tenis, se ha convertido en noticia no solo por la competencia sobre la cancha sino también por un gesto que ha generado un intenso debate internacional. La tenista ucraniana Elina Svitolina, tras vencer en una ronda clave del torneo, escribió un mensaje de apoyo a su país sobre la cámara con el símbolo de una cruz, interpretado por muchos como un señalamiento político en medio de tiempos de conflicto global.
El gesto de Svitolina, realizado tras imponerse a una rival de nacionalidad rusa, fue interpretado por algunos como una muestra de solidaridad con Ucrania en el contexto de la guerra en curso, mientras que otros sectores criticaron la acción por introducir política en un escenario deportivo. La tenista ha sido respaldada por seguidores que ven en el deporte una plataforma para amplificar causas sociales y humanitarias, aunque organizaciones del tenis han resaltado la importancia de mantener el enfoque estrictamente deportivo en torneos de este calibre.
La polémica se ha sumado a las condiciones extremas de calor que han afectado el torneo, obligando a los organizadores a activar protocolos especiales de protección para los jugadores y ajustar los horarios de juego, algo que ha sido tema dominante de la jornada.
Analistas deportivos señalan que, más allá de los resultados, este tipo de episodios alimenta el debate global sobre la libertad de expresión de los atletas en eventos de alto nivel y los límites entre activismo y competencia. La atención del público se mantiene firme tanto en el rendimiento de las estrellas del tenis como en las implicaciones de estos gestos fuera de la pista.